lunes, 10 de diciembre de 2007

Un día más, un 10 de diciembre más.

(Mientras se lea se oye la música de Halfter para la
«Cantata de los Derechos Humanos», de Norman
Corwin.
)

Muerte
muerte
muerte a uno
a cien y uno
a mil
a un millón
muerte, muerte
a millones
a decenas de millones
[...]
¡Oh! ¡Oh!
El gritar amargo
el gritar de las gentes en desiertos
de piedras y acero
el gritar feroz
el gritar y el apelar
niños gritando en la cruel inmensidad
¿por qué el grito? ¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué del grito?
Los perseguidos, los buchenwald
los sin hogar refugiados
sollozando en la estela de los ingenios
de la guerra
entre las ruinas
llorando a la vera del agua de mil babilonias
el gritar ¡Oh! El gritar
y así, por tanto, la Asamblea proclama
esta Declaración
esta Declaración universal
de los humanos
de los humanos universales
derechos
proclamadla
a las naciones
proclamadla
proclamadla también a los niños
a los pequeños recién llegados a la vida
a quienes todavía no apesadumbra la historia de sus padres
cuando todavía no saben que están de materia
llegue a sus oídos y a los corazones inocentes
a los niños
proclamadla a los niños
los niños
suyo es el tesoro y ellos lo han de conservar
les enfants
para ellos, derecho y paz
dyetti
paz y amor
ehrtung
derechos y paz
paz
paz
paz

(Poema extraído de "Guernica" de Jerónimo López Mozo)

No hay comentarios: